La enfermedad meningocócica es una infección aguda grave causada por la bacteria Neisseria meningitidis (meningococo). 

Esta enfermedad puede manifestarse como:

  • Meningitis meningocócica
  • Sepsis meningocócica
  • Combinación de meningitis y sepsis

N. meningitidis se clasifica en 12 serogrupos, aunque la mayoría de los casos están causados por 6 serogrupos (A, B, C, W, X e Y).

 Síntomas y evolución

La enfermedad suele comenzar de forma brusca y puede incluir:

  • Fiebre
  • Dolor de cabeza intenso
  • Náuseas y vómitos
  • Rigidez de nuca
  • Erupciones en la piel y petequias
  • Disminución del nivel de conciencia (confusión, somnolencia, desorientación)

La infección puede Limitarse a la nasofaringe, produciendo síntomas locales, o progresar a enfermedad invasora, que puede evolucionar de forma fulminante.

Impacto por edad y secuelas

  • Es la primera causa de meningitis bacteriana en niños.
  • Es la segunda causa en adultos.
  • Entre un 10–20% de los casos presentan secuelas, como:
    • Pérdida o déficit de audición
    • Lesiones cerebrales
    • Pérdida de funcionalidad en la extremidad afectada e incluso amputación

Patrón epidemiológico

En Europa, la enfermedad presenta un patrón estacional, con mayor incidencia en invierno y principios de primavera, además, los casos pueden aparecer de forma esporádica o en pequeños brotes.

Transmisión

El meningococo se transmite:

  • De persona a persona, a través de secreciones respiratorias
  • Tras contacto estrecho con personas infectadas o portadoras

Otros aspectos clave:

  • La transmisión continúa mientras la bacteria permanezca en la nariz o garganta.
  • Solo una pequeña proporción de portadores acaba desarrollando la enfermedad.
  • El riesgo de transmisión desaparece 24 horas después de iniciar un tratamiento antibiótico adecuado.

Prevención

La vacunación es la herramienta más eficaz para prevenir la enfermedad meningocócica invasiva y evitar sus graves consecuencias.

Actualmente existen vacunas incluidas en el calendario común de vacunación a lo largo de la vida, dirigidas a algunos de los serogrupos responsables de la enfermedad.

Vigilancia epidemiológica

La EMI es una enfermedad de declaración obligatoria, por lo que cada caso debe notificarse a la autoridad sanitaria.

Los datos publicados por el Centro Nacional de Epidemiología muestran:

    • Una tendencia al alza de la incidencia en los últimos años
    • Predominio del serogrupo B en la población española

¿Te ha gustado esta información?

Puedes seguirnos en Facebook o en Instagram y suscribirte a nuestro boletín mensual. También puedes ayudarnos compartiendo este artículo en tus redes sociales. ¡Muchas gracias!

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Cookies estrictamente necesarias

Las cookies estrictamente necesarias tiene que activarse siempre para que podamos guardar tus preferencias de ajustes de cookies.

Cookies de terceros

Esta web utiliza Google Analytics para recopilar información anónima tal como el número de visitantes del sitio, o las páginas más populares.

Dejar esta cookie activa nos permite mejorar nuestra web.