La gripe y el resfriado tienen síntomas similares, pero son enfermedades diferentes. Descubre cómo diferenciarlas y porqué es importante.

Ya han llegado los rigores invernales. Los días son cortos, fríos y húmedos y en muchas provincias españolas ha comenzado la época de lluvias. Este es el ambiente ideal para que la gripe y el resfriado hagan su molesta aparición. No es casualidad que estos sean los dos motivos de consulta más frecuente en las farmacias durante el inverno.

La gripe y el resfriado presentan muchas similitudes, entre ellas, algunos síntomas, sin embargo, difirieren en el agente causante, en algunos síntomas y en cómo se manifiestan. A continuación, os detallamos las principales diferencias entre la gripe y el resfriado.

Resfriado

El resfriado, aunque es muy molesto, no deja de ser un proceso leve.
Se trata de una infección de las vías respiratorias altas. No suele producir fiebre, y si lo hace es fiebre baja que no supera los 38 grados. Se acompaña de secreción nasal (que suele ser fluida), tos, estornudos y dolor de garganta y de cabeza.

Tiene una evolución corta, de entre 2 y 7 días, aunque la tos puede persistir más tiempo.

En general, es posible mantener una actividad diaria normal.

Gripe

Dependiendo de la edad y del estado de salud, la gripe, sí que puede presentar complicaciones.

Se caracteriza por la aparición súbita de los síntomas, que son similares a los del resfriado, pero más intensos. Especialmente la fiebre suele ser más alta (de más de 38 grados), dolor de cabeza más intenso y suele cursar con un malestar general más pronunciado que incluye dolor muscular, fatiga y ojos llorosos. Normalmente no aparecen estornudos.

La gripe tiene un período de incubación corto, de 18 a 36 horas, aparece de forma brusca. Y suele durar entre 5 y 6 días.

Con gripe resulta muy difícil mantener la actividad diaria.

¿Se pueden prevenir?

La gripe y el resfriado se contagian a través de gotitas en el aire que entran en contacto con nuestras mucosas. Todos conocemos ya las medidas básicas de higiene que ayudan a evitarlas: Distancia social, lavado frecuente de manos, evitar ambientes cerrados con muchas personas, mantener los espacios ventilados y toser y estornudar en el codo. Además, también nos ayudará mantener una dieta sana, una correcta hidratación, evitar el tabaco y, también, evitar el frio y los cambios bruscos de temperatura. Por supuesto el uso de mascarillas también ayuda.

Para la gripe, además, también existe una vacuna segura y eficaz. Es la medida más importante y adecuada para prevenir, tanto la infección, como sus complicaciones. Todos los años se pone en marcha una campaña de vacunación contra la gripe de la que te hablamos más en este (artículo).

Realmente… ¿existe algún tratamiento eficaz para la gripe y el resfriado?

Fuera del ámbito hospitalario el tratamiento se centra en controlar los síntomas. Tanto la gripe como el resfriado suelen ser enfermedades leves que se resuelven sin problemas.

En la farmacia tenemos diferentes medicamentos que nos permiten personalizar el tratamiento en función de los síntomas presentes, las características del paciente y sus preferencias. No serán los mismos para un hombre adulto y sano que, sobre todo, tiene congestión nasal; que para una mujer embarazada que cuyo principal síntoma es el dolor de garganta o para una mujer mayor con tratamiento para la hipertensión. Por eso, la medicación recomendada para una persona puede no ser adecuada para otra y es importante recibir siempre una recomendación personalizada por parte de tu farmacéutico.

En cuanto al tratamiento no farmacológico, tanto la gripe como el resfriado piden reposo, mantenerse alejado del frío y los cambios de temperatura bruscos y beber abundantes líquidos.

¿Y los antibióticos para la gripe o el resfriado?

Los antibióticos son medicamentos indicados cuando existe una infección causada por bacterias y, tanto la gripe como el resfriado están causados por virus. Por eso LOS ANTIBIÓTICOS SON TOTALMENTE INEFICACES CONTRA LA GRIPE Y EL RESFRIADO. Además son medicamentos con posibles reacciones adversas y su uso cuando no son necesario favorece la aparición de resistencias que harán que no sean eficaces cuando sean necesarios.
En algunas ocasiones, tanto los resfriados como la gripe, pueden complicarse con infecciones causadas por bacterias (como los estreptococos) que aprovechan para invadir las mucosas durante la convalecencia. En estos casos, es imprescindible ir al médico y, que detecte qué bacteria está causando la infección y que elija el antibiótico adecuado. En ningún caso debemos automedicarnos con antibióticos, ya que puede ser muy contraproducente.

Y… ¿cuándo tengo que ir al médico?

Hay algunas señales de alarma, como una fiebre alta que no responde a antitérmicos, o una evolución de más de una semana (sin contar con la tos, que sí puede durar más tiempo). Pero estas señales dependerán de cada paciente y de su estado de salud.

Si te encuentras mal, te recomendamos acudir a tu farmacia de confianza, en la que podrán evaluar tu situación y sabrán si derivarte al médico o recomendarte algún tratamiento concreto. El farmacéutico es el profesional sanitario más cercano, siempre hay una farmacia cerca y siempre estaremos encantados de ayudarte.