En los últimos meses se ha detectado en el mercado un incremento de la demanda de productos cosméticos por parte de adolescentes cada vez más jóvenes. En la mayoría de los casos buscan lo que se conoce como productos virales, popularizados gracias a las redes sociales, en las que niños y niñas de corta edad muestran sus elaboradas rutinas cosméticas, y donde convierten algunos de esos productos en artículos de deseo.

Esta tendencia responde a un cambio social y tecnológico, en el que las plataformas digitales han transformado la forma en que los jóvenes perciben la belleza; las tendencias vuelan y se puede encontrar todo tipo de información sin un criterio definido.

A estas edades, comenzando entre los 9 y los 12 años, la búsqueda de aceptación y la construcción de una identidad propia se entrelazan con estándares de belleza poco realistas y la presión social virtual, llevando a la utilización, en muchos casos, de productos no adecuados para la piel.

ACTIVOS A EVITAR

Dicha demanda ya no es solo de esos productos virales, sino que se han popularizado ciertos activos con nombre y apellido, como el retinol, las ceramidas, los péptidos o el ácido hialurónico. Pero, ¿Tiene sentido que una piel joven utilice este tipo de activos antiedad? La mayor parte de ellos tienen como objetivo reafirmar la piel o rellenar las arrugas, y en muchos casos corremos el riesgo de que en una piel joven, mucho más fina y sensible, se produzcan reacciones indeseadas, como irritación, dermatitis, quemaduras o acné cosmético, entre otras.

ENTONCES, ¿CUÁNDO HAY QUE EMPEZAR A CUIDARSE LA PIEL?

La piel se debe cuidar a cualquier edad, pero siempre utilizando productos adecuados a cada etapa, siendo el objetivo principal a cortas edades el de mantener sana la barrera cutánea, utilizando productos de hidratación y limpieza. Por norma general, es a partir de los 20 o 25 años cuando se empiezan a introducir esas rutinas de belleza que buscan prevenir el envejecimiento o el embellecimiento de la piel.

NECESIDADES DE UNA PIEL ADOLESCENTE

Hasta los 12 años, la barrera cutánea no está completamente desarrollada, y las pieles son más finas y menos pigmentadas que las de un adulto, siendo muy sensibles, y en cuyo caso el objetivo será mantener la hidratación con productos emolientes y limpiadores adecuados.

Cuando comienza la adolescencia, a partir de los 12 años aproximadamente, la piel puede sufrir ciertos cambios, incrementando la actividad en las glándulas sebáceas. En el caso de querer comenzar a utilizar una rutina cosmética, será siempre adaptada al tipo de piel y supervisada por el dermatólogo o el farmacéutico, y el objetivo sería mantener la piel limpia, hidratada y protegida:

  • Limpieza diaria con un limpiador suave, que respete la barrera cutánea y en caso necesario, que ayude a regular el sebo.
  • Hidratación con fórmulas simples y no comedogénicas en el rostro.
  • Fotoprotección diaria, con SPF50+ de elección y fórmulas físicas en las pieles más jóvenes y sensibles
  • Y en el caso de que haya acné, deberá consultarse con un profesional sanitario para encontrar el tratamiento más adecuado.

Algunas claves

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